Testimonios

Esperamos que las experiencias compartidas en esta página traigan inspiración y esperanza a tu vida. Reflejan pensamientos y descubrimientos en conexión con los cursos y conversaciones que ofrecemos.
Estos trabajos fomentan la observación clara, la escucha y el aprendizaje que promueven actividad interior y encuentros con significado. Estimulan el cambio y traen nuevos impulsos conectados con nuestro Ser e intenciones más profundas.

Agradecemos a los padres que han colaborado aquí con sus experiencias.

Algunas de ellas son extractos de artículos que los participantes escribieron
para otros proyectos de Un Tiempo para la Infancia.

Un ser padres de forma consciente
“Gracias – como padres sentimos que tenemos una responsabilidad grande para con los hijos. Es estupendo estar aquí en este curso – aceptar y reconocer aquello que hacemos ‘bien’ y encontrar orientación de cómo solucionar las cosas que son difíciles.”A.S.

Encontrarse a uno mismo
“Habiendo participado en el curso, me siento animada y tranquila; con más confianza. Estaba perdida y me he encontrado a mí misma. He descubierto una imagen positiva del ser madre. Tengo más fuerza y quiero empezar a ‘hacer’.” F.A.

Un cambio de comportamiento
“Era sorprendente ver la diferencia inmediata en el comportamiento de mi hijo a mi vuelta del curso. Debe ser el resultado de la simple alteración de cómo yo lo percibo y entiendo a él. Después de lo que escuché, me hizo entender mucho: principalmente que tengo que continuar trabajando conmigo misma.” R.H. ( de un e-mail )

Aportaciones recientes

Extracto de una información sobre cursos realizados en Kings Langley. Inglaterra. Ver más en… Noticias-Resumen 2007-8

Observando y escuchando
“El contenido de estos talleres nos brindó una experiencia de ese tipo de presencia lúcida que los niños buscan en nosotros. Practicamos cómo estimular nuestra capacidad de observación. ¿Podíamos observar de verdad una hoja sin imponer nuestra interpretación? ¿Podíamos construir un cuadro con flores y pétalos, respetando las contribuciones de los demás? ¿Podíamos ser conscientes unos de otros en el espacio que compartíamos, sentir qué distancia nos resultaba cómoda, cuándo estábamos demasiado cerca o demasiado lejos? Con mi hijo que, como todos los niños, pasa por períodos de cambio y desarrollo muy rápido, observar se ha convertido en mi piedra de toque. Si su comportamiento no me parece del todo equilibrado, lo observó a él y a la situación concreta desde el exterior y los escuchó a ambos desde mi interior. Puedo entonces hacer los ajustes necesarios en nuestra vida común. Si su comportamiento sigue pareciéndome desequilibrado, hago más ajustes, hasta que veo de nuevo el brillo en sus ojos. Y cuando sencillamente necesito asegurarme de que mi hijo está bien y es feliz, lo observo también. Aprecio sus mejillas sonrosadas, sus movimientos relajados y la luminosidad de su cara. Veo el brillo de sus ojos y sé que está bien.”
O. A. Septiembre 2008

Amorosos y firmes
“Es tan bueno que se nos recuerde sobre ‘la simplicidad’ a la hora de ser padres y que se nos dé ‘permiso’ para ser padres amorosos y firmes”. D. R.

Tocando tierra
“Fantástico – realmente inspirador y tocando tierra. Gracias a ti desde el fondo de mi corazón.” L. A.

Ideas para llevar a casa
“Este curso fue realmente beneficioso y con consejos prácticos. Me siento fortalecido e ilusionado para introducir algunas de estas ideas en casa.” N. J.

Las experiencias siguientes (*) son extractos de artículos escritos por padres para el cuadernillo: “El Arte de la Disciplina Creativa’. Para pedir este cuadernillo y ver los artículos completos contactar lcallen@atimeforchildhood.com

*Decir “No”
“Cuando llegó el momento de decir ‘No’, empecé a desalentarme. Sentía que atentaba contra su libertad, pero en realidad, tal como he aprendido en los 6 años siguientes, mi hijo me pedía a gritos que le guiara... En casa todo estaba a su disposición, de un modo absoluto, sin medias tintas...Así pues, mi pequeño emperador aprendió muy rápido quien “mandaba” en casa...Desgraciadamente, no estaba acostumbrado a que le dijese ‘No’ y no le gustó nada este cambio. ¡No le gustó nada de nada! Se inició así una lucha de poder....Cuando cumplió 3 años, me di cuenta de que el comportamiento de mi hijo era propio de un niño más mayor. Ese niño de 2 años, feliz y travieso, había dado paso a un ser mucho más serio. En el taller de Lourdes aprendí que mi hijo llevaba entonces el peso de la responsabilidad que yo le había dado. En la ausencia de unas reglas claras, él establecía sus propios límites y reglas. El mundo era así un lugar mucho menos seguro y era esta una carga que no necesitaba llevar en una edad extrema de exploración y crecimiento...La niña había tenido que adaptarse a reglas desde el principio mientras que mi hijo había entrado en contacto con muy pocas. Me di cuenta que de los dos, él era el más vulnerable y que la situación tenía que cambiar... Cuanto más tiempo, más atención y “amor firme” le dedico, más detalles vislumbro de ese niño que desapareció a los 3 años. Ahora me doy cuenta de que quererle de verdad significa darle la libertad necesaria de ser el niño que es en realidad: amarle significa “contenerle” como dice Lourdes, para ofrecerle así la auténtica libertad para disfrutar de su vida.” M.B. 
 Junio 2008

*Berrinches
Mi hija de 22 meses empezaba con los “NO” y los berrinches y me preguntaba cuál sería la mejor manera de acompañarla en esta etapa. Mi pareja y yo teníamos pareceres muy diferentes en como proceder y cuando estas situaciones se presentaban, se generaba tensión entre nosotros y eso sólo empeoraba las cosas...Pensé  que la charla sobre los límites llegaba en el momento más oportuno. Fue sencillo y agradecido entrar en “sintonía” con el enfoque de Lourdes respecto a la infancia... Sus palabras llegan al corazón y resuenan con gran evidencia...le propuse a mi pareja hacer un encuentro los dos solos con Lourdes. Me parecía importante hablar de nuestro tema en concreto y que los dos estuviéramos presentes. El aceptó encantado…El beneficio fue muy grande por poder exponer la situación, plantear nuestras perspectivas personales, marcadas por nuestras propias historias y referentes culturales, y tener la oportunidad de que se nos brindaran herramientas sencillas para acompañar esos momentos...
...Así fue, en casa todo se aquietó. Los “No” y los berrinches dejaron de ser temidos o vistos como un problema....Los berrinches han disminuido muchísimo, casi desaparecido, los “No” son como un juego, y muchas veces, ya casi ni reparo en ellos... De no haber recibido esta ayuda en el momento en que llegó, tengo la convicción de que estas situaciones podían haberse convertido en un verdadero problema, en una bola de nieve que crece y crece.
A.F.    Enero 2008

El mundo de los niños
“Un curso fabuloso; me ayudó a entender más el mundo en que viven los niños y lo que ellos necesitan de mí para disfrutarlo.” N.C.

Una experiencia de apoyo
“Una experiencia muy positiva y de apoyo personal. Me ayuda a mantenerme en el camino y me da esperanza para el futuro. Gracias.”  J.S.

Viendo las cosas de forma diferente
“Gracias. Me siento honrada de estar aquí. Me inspira a mirar las cosas de forma diferente.”
P.V.        

Los límites
“El curso ‘Poner Limites saludables’ fue muy beneficioso. Ya no más escaleras-sillas para el niño malo o ‘tiempos muertos’. Fantástico.” M.V.

De las Jornadas sobre Familia y Tiempo Libre en Alcañiz, Teruel. Ver más... Noticias-Diciembre 2007

Contribuimos a estas jornadas por segunda vez con el tema “Creando límites saludables”. Una participante a este curso nos cuenta:                                            "Las personas experimentamos la calma a lo largo del curso.
Vemos la manera en que somos como padres y como personas. Lourdes nos trata con suavidad, con dulzura en sus afirmaciones, con firmeza en lo que cree. Nos acompaña hacia un mundo que no es nuevo, que ya está ahí pero que no visitamos con frecuencia: el mundo de los sentimientos, de lo que está bien, de lo simple.
Poco a poco nos relajamos y nos vamos sintiendo bien con nosotros mismos y satisfechos. Contentos pensamos: ‘No es tan difícil, yo puedo, porque depende de mí y de mi esfuerzo. NO NECESITO SER EXPERTO, sólo necesito cuidarme y creer en la importancia de mi actitud ante la vida actitud ante la vida para así influenciar positivamente el presente y el futuro de mi hijo’.
A lo largo de la sesión, Lourdes pone límites a nuestros impulsos de querer respuestas rápidas a nuestras preguntas. Pone límites a los tiempos de debate. Conforme va pasando el tiempo, nos miramos entre nosotros y, poco a poco, nos va cambiando el gesto, nos miramos y nos sonreímos como si quisiéramos decirle al otro ‘estoy bien, estoy en calma’.
Cuando finaliza, tenemos inquietud por reencontrarnos con nuestra familia. ¡AH CLARO, de eso se trata! lo he experimentado en mí y me ha funcionado. Mi propia vivencia en este curso es mi aprendizaje y... ahora me reúno con mis hijos…”
Alcañiz, 11 de noviembre de 2007.

Los siguientes Testimonios (*) son extractos de artículos de un libro en preparación: ‘Amor y aprendizaje en la vida diaria con los niños’.
De Lourdes Callen.

*Dejar ir la ansiedad
“La verdad es que después del día del curso, tanto mi hijo de cinco meses como yo misma, los dos al unísono, experimentamos un cambio sorprendente. Al cabo de una semana no parecíamos ni el mismo bebé ni la misma madre.
Durante el trabajo en grupo hubo contribuciones reveladoras:

  • la necesidad de romper círculos viciosos
  • el miedo al vacío que proyectamos en nuestros hijos
  • el mirarlos más bien como de reojo en lugar de tan intensa o directamente
  • y la necesidad de proteger a los niños trabajando desde la periferia

Me di cuenta de que es importante acompañar a los niños, retirándonos un poco para que tengan un espacio para crecer. Fue una liberación escuchar todas esas cosas porque yo ya estaba completamente agotada... ¡Es como haber encontrado la armonía! Ha desaparecido la ansiedad constante que creía inherente a ese primer año de vida... no siempre es todo perfecto, pero puedo decir que los dos tenemos momentos muy felices.” R.A.  2002

*Tomando decisiones
“Pues bueno, varios días después ya lo vi todo más claro y me di cuenta de que la vida me habla constantemente en un lenguaje metafórico y me da siempre lo que necesito recibir. Esta certeza me da una gran serenidad. Lo más importante es estar atenta, despierta, receptiva y la respuesta viene de todas partes.
Mi decisión sobre que idioma hablo con mi hijo fue firme y rápida...Siento que es la decisión acertada puesto que me he quedado tranquila y muy aliviada...
... Lo cierto es que este diálogo me ayudó mucho en el proceso de decisión. Para mí es importante “escuchar” de este modo y descubrir qué es lo mejor para mi hijo. Aunque sea su madre, él no me pertenece. Antes de que formase parte de nuestra familia,  pensaba: “cuántas cosas voy a enseñarle”. Ahora digo: “cuántas cosas me está enseñando él.” M.J.L. 2002

*Creando calma en el entorno
(En este artículo una madre describe como ella intenta crear y mantener la calma aun cuando se encuentra con prisas y presiones a lo largo de su día)
“No quería que su día se viera afectado por el estrés generado en mí...La niña no necesita ser parte de todo esto, ‘esto’ soy yo, y la forma en que planeo las cosas no tiene por qué afectarla a ella...
...Mirando hacia atrás estoy agradecida por esta experiencia y por haberla escrito, porque me ha enseñado, en mis primeros años de madre, la importancia de crear y mantener la calma alrededor de mi hija. Si tengo prisa e intento darle prisa, sé que surgirá un conflicto al intentar resistirse. Potencialmente, esta dinámica se produce en los momentos de transición, por ejemplo antes de salir de casa. Así que voy con mucho tiempo y le voy cantando o tarareando con calma para crear un puente suave, rítmico y seguro. Mi vida puede ser acelerada, pero lo que he descubierto es que este ritmo no le sienta bien a mi hija.” G.S.   Junio 2005

* El poder de elegir
“Cuando nuestra hija era aun muy pequeña, decidí que iba a darle voz y voto en la familia ya que no quería ser una madre controladora. Con las mejores intenciones del mundo y por el bien de mi hija, o así lo creía yo, quería dejarla que tomara sus propias decisiones, algo que mis padres no hicieron durante mi infancia ni adolescencia. Así que con estas intenciones y desde que apenas hablaba, le preguntaba qué ropa quería ponerse, qué quería comer e incluso si quería ponerse el abrigo y el gorro para salir a la calle...…Me di cuenta de que en mi empeño de ser abierta y una buena madre ponía a nuestra hija bajo una presión enorme. Le pedía que tomase decisiones que estaban por encima de sus posibilidades, decisiones que eran responsabilidad mía...
... La contrapartida de mi comportamiento era que por haber dado a mi hija la libertad de elección en ciertos temas, ella esperaba poder decidir y controlar todos los temas. Me llegó a resultar imposible mostrarle el camino a seguir...Me di cuenta de que cuando le preguntaba a mi hija continuamente su opinión, lo que le pedía era que se convirtiese en un pequeño adulto...Estoy encantadísima de haber cambiado la dirección en que avanzaba y cuando, día tras día, veo los frutos de este cambio, quiero invitar a todos los padres a reconsiderar el papel que tiene ofrecer tantas opciones a los hijos: ¿Qué es el poder de elección? ¿Cuál es su papel y a quién le corresponde?... Lo que ahora veo, en términos generales, es una niña más feliz, más tranquila y más serena (¡y ciertamente una madre más tranquila y amable!)...” D.M. Diciembre 2006

Para leer más…mirar este artículo en  www.danyamiller-storyteller.co.uk

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